En uno de los muebles de mi casa tengo unos cuantos tarjeteros, en su mayoría religiosos, cada uno con un grupo de tarjetas con frases, en su mayoría religiosas, que desde hace mucho tiempo me sirven para rezar, para de alguna manera escuchar lo que Dios tiene para decirme, para dejar que me guíe.
El jueves 18 de diciembre del 2025, era un día bastante particular, habían pasado recién tres días de mi defensa de tesis, y yo me disponía a organizar un poquito mi vida, acababa de cerrar una etapa que me costó bastante, y necesitaba marcarme nuevos objetivos para esta nueva etapa que empezaba.
Antes de arrancar con la organización y planificación, decidí hacer una pequeña oración, y saqué las respectivas tarjetas. Una de ellas estaba completamente en blanco de ambos lados, y cualquiera se preguntaría por qué tengo una tarjeta completamente en blanco entre mis tarjetas con frases. Y pasa que es una tarjeta con historia.
No recuerdo bien en qué año, había ido a un retiro buscando ciertas respuestas a cuestionamientos personales, en el fondo yo ya sabía las respuestas, pero no me convencían, o no me gustaban capaz. En un momento del retiro, dentro de una dinámica, esparcieron tarjetas con frases y cada uno podía agarrar alguna y quedarse con ella.
Al agarrar una de las tarjetas, me tocó una completamente en blanco, y el mensaje fue claro, yo ya sabía las respuestas a mis cuestionamientos, no necesitaba un retiro o una tarjeta para ello, al menos esa fue mi interpretación al respecto. Claramente guardé esa tarjeta, y es la que me salió aquel jueves 18 de diciembre del año pasado.
Pero esta vez la tarjeta tuvo otro significado, no era una respuesta, o una ausencia de respuesta, era un lienzo en blanco. La tarjeta era la representación perfecta del momento de vida en el que me encontraba. Mi vida era un lienzo en blanco, con infinitas posibilidades. Después de 4 años ya no tenía un pendiente persiguiéndome, podía volver a planificar y hacer otras cosas, dedicarle tiempo a otros intereses, tenía al fin nuevamente todo mi tiempo a disposición.
Que importante es comenzar de 0, no solo al terminar una etapa como me tocó a mi después de estar 4 años intentando hacer y defender mi tesis. Si no inclusive dentro del proceso, como me paso a inicios del 2024, donde volví a empezar de 0 esa tesis que tenía pendiente.
Considero importante poder hacer pausas cada tanto, sobre todo cuando uno se siente estancado en la vida, poder comenzar de 0, desde un lienzo en blanco, abre la mente, las posibilidades, las oportunidades.
Claramente esto no es aplicable en cualquier momento, en cualquier contexto, pero al menos en ciertos aspectos específicos de la vida, cada tanto podemos parar y comenzar de 0, en un lienzo en blanco.
- Josega

Comentarios
Publicar un comentario